
De las etiquetas a las cajas de cartón: por qué los transformadores se están replanteando la flexografía de una sola pasada
Por Lachlan Buirds, director general de Edale
El mercado de las etiquetas sigue siendo competitivo, con una presión constante sobre los precios y los plazos de entrega.
Para los transformadores que ya cuentan con capacidad de impresión flexográfica, la producción de cartón puede suponer una oportunidad para mejorar los márgenes sin necesidad de pasar a un modelo operativo totalmente diferente.
Desde el punto de vista de Edale, la verdadera cuestión no es si los transformadores de etiquetas pueden fabricar envases de cartón, sino por qué no ha habido más que hayan cuestionado ya las viejas ideas preconcebidas sobre cómo debe fabricarse este tipo de envases.
A menudo se hace que este proceso parezca más complicado de lo que realmente es. Gran parte del mercado sigue considerando que las cajas plegables encajan automáticamente en un entorno tradicional de impresión en pliegos. Esa visión está cada vez más desfasada. La impresión en pliegos seguirá siendo la opción adecuada para algunos trabajos, pero para tiradas más cortas y cajas de mayor valor, la flexografía de una sola pasada puede ofrecer una alternativa comercialmente más interesante.
Los fabricantes de etiquetas están más cerca de las cajas de cartón de lo que creen
Muchos fabricantes de etiquetas ya cuentan con los hábitos de producción que el mercado del cartón valora actualmente. Entienden la impresión flexográfica, la coherencia de marca y los trabajos con plazos de entrega cortos, en los que cada cambio de producción tiene un impacto comercial.
El principal cambio se centra en las exigencias físicas del propio envase. El trabajo con cartón introduce en el proceso aspectos como el comportamiento del cartón, el plegado, el corte y el acabado, y exige a los transformadores que vayan más allá de la impresión y piensen en cómo se comportará el envase acabado una vez que salga de fábrica. Esto supone una curva de aprendizaje, pero no es motivo para quedarse estancado. Los transformadores que ya comprenden la producción flexográfica ágil y fundamental para la marca suelen estar mejor preparados para este cambio de lo que el sector les reconoce.

Las tiradas más cortas están cambiando la rentabilidad del cartón
El trabajo con cartón ya no se limita únicamente a volúmenes muy elevados. Las marcas demandan cada vez más tiradas más cortas, variedad de referencias, versiones diferentes y plazos de entrega más rápidos. Los fabricantes de etiquetas llevan años haciendo frente a estas exigencias.
Una caja de whisky de alta gama es un buen ejemplo. Es posible que una empresa de conversión ya fabrique la etiqueta, mientras que la caja, aunque de menor volumen, tiene un mayor valor. La idea convencional es que este trabajo debería integrarse en un gran flujo de trabajo de impresión en hojas. Esa forma de pensar merece ser cuestionada. En la aplicación adecuada, la flexografía de una sola pasada ofrece a la empresa de conversión una opción práctica, al unir la impresión y el acabado en un único proceso controlado y convertir la complejidad en una oportunidad de margen.
Cuando la flexografía supone una ventaja comercial
No existe un punto óptimo concreto en el que la flexografía en línea se convierta en la solución adecuada. El volumen de producción es importante, pero no debe ser el único criterio a tener en cuenta. El tamaño de la repetición, el material, el diseño y la complejidad influyen en el cálculo, y los transformadores deben plantearse si los hábitos de producción heredados siguen beneficiando a sus clientes o a sus márgenes.
La cuestión no es que la flexografía sustituya a la impresión de pliegos en todos los casos. Se trata de que las empresas de conversión deben plantearse más seriamente en qué ámbitos cada método genera valor. En muchos casos, la costumbre de aceptar encargos más cortos o más variables como productos reclamo para asegurarse trabajos de mayor volumen ya no se ajusta a la realidad económica del mercado.
Los pedidos más pequeños no tienen por qué considerarse siempre como el precio que hay que pagar para conseguir encargos más importantes. Si se aborda de la forma adecuada, pueden resultar rentables por sí mismos.
La verdadera oportunidad está en el flujo de trabajo
La capacidad de la imprenta es importante, pero a menudo es el flujo de trabajo el que determina si la transición a las cajas de cartón resulta rentable desde el punto de vista comercial. Integrar la impresión y el acabado en un único proceso controlado puede reducir la mano de obra, el consumo energético, el espacio ocupado, el trabajo en curso y la manipulación. Ahí es donde el argumento comercial cobra mayor fuerza: la oportunidad no consiste simplemente en imprimir las cajas de cartón de otra manera, sino en eliminar etapas innecesarias del proceso de producción de las mismas.
Cada punto de contacto adicional supone un coste adicional y puede generar desperdicio. Para los fabricantes de etiquetas acostumbrados a una producción más rápida, esa diferencia en el flujo de trabajo es importante.

Una plataforma, más de una oportunidad
La demanda de plataformas capaces de producir tanto etiquetas como envases de cartón refleja un cambio más amplio en el sector. Las empresas transformadoras buscan flexibilidad, pero la flexibilidad por sí sola no basta. Las empresas más sólidas serán aquellas que utilicen su capacidad de forma estratégica, eligiendo la vía de producción que mejor proteja el margen, la rapidez y el valor para el cliente.
Para un fabricante de etiquetas, la lógica es sencilla. Los conocimientos habituales sobre flexografía pueden servir de base para una oferta de embalajes más amplia, mientras que el trabajo con cartón puede generar mayores oportunidades de margen cuando la aplicación, el volumen de producción y el flujo de trabajo sean los adecuados.
Para los transformadores dispuestos a cuestionar los supuestos habituales en torno a la producción de cajas de cartón, la oportunidad es clara: aprovechar los conocimientos técnicos existentes en flexografía para crear una vía más ágil, eficiente y rentable hacia el sector de las cajas plegables.
¿Estás pensando en pasar a las cajas de cartón?
Habla con nuestro equipo sobre cómo la flexografía de una sola pasada podría integrarse en tu trabajo de etiquetado y qué beneficios podría aportar a tus márgenes.